Cuiusvis est errare; nullus nisi insipientes, in errore perseverare (Errar es propio de todo hombre; persistir en el error, de nadie, sino del necio).

Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.)

Hace ahora un año, LG presentó en Fira Barcelona su G6, el flagship para 2017. El escenario, los motivos que impulsan la reunión, el paisaje y hasta el atrezo poco han cambiado desde entonces. Donde se sustancia la diferencia con el MWC 2017 es en la omisión de un «verdadero» nuevo smartphone por parte de los coreanos.

Si nos remitimos a los hechos podemos aseverar que, el equipaje de la compañía para el evento de telefonía móvil más importante del año es, por decirlo suavemente, muy ligero.

Puede tratarse —como afirman desde la propia marca— de una «estrategia». Semejante táctica consistiría en lanzar actualizaciones, más o menos importantes, de sus terminales emblemáticos, en lugar de estar sujeta a la obligación de presentar un nuevo smartphone en cada ejercicio. Así, se lograría colmar una demanda de muchos consumidores; es decir,  extender la vida útil de los productos de su porfolio.

Teniendo en cuenta, no obstante, los rumores que apuntan a una posible presentación del —llamémosle así— G7 para principios del verano, nos parece que la supuesta consideración de LG para con los usuarios menos propensos a cambiar de teléfono con frecuencia no es sino una excusa. Bien adornada, sí, pero excusa al fin y al cabo.

¿Renovación?

Los de Seúl aterrizaron en la Ciudad Condal con tres terminales a los que se le ha dado una exigua remoción.

El más importante, por prestaciones, es el V30. Lanzado hace 3 meses el smartphone asiste, estoico, a la aparición de su nueva versión, pomposamente denominada V30S ThinQ. Si pusiésemos ambos «hermanos» uno al lado del otro, ni Seong-jin sabría decir cuál es cuál.

V30S
LG V30S. Phonearena.com

Efectivamente, la renovación del flagship no lleva aparejada ningún cambio físico. Se mantienen su pantalla y diagonal, así como el diseño; salvo por el hecho de que el V30S dispone de dos nuevos colores: gris platino y un azul al que han llamado Moroccan Blue.

En el interior tampoco es que la cosa vaya a mejor. Repite el Snapdragon 835 como sustancia gris del terminal con la Adreno 530. Eso sí, la RAM da el salto hasta los 6 Gb, y el almacenamiento interno alcanza los 128 Gb y podría llegar, en algunas variantes, a los 256 Gb.

V30S
LG V30S. Color Moroccan Blue. AndroidCentral.com

La batería es de 3.300 mAh con carga rápida Quick Charge 3.0.

La doble cámara trasera mantiene una lente de 16 mpx con focal f/1.6 y un objetivo gran angular de 13 mpx y f/1.9. Tampoco es objeto de modificación el sensor frontal que conserva los 5 mpx y la apertura f/2.2. O sea, igual de mediocre que en el original.

¿Eso es todo? No. LG ha querido subirse al carro de moda, la IA y de ahí ese «extraño» apellido ThinQ que se dio a conocer en el CES del mes pasado con los televisores y electrodomésticos inteligentes.

En otras palabras, los cambios son a nivel del software.

AI CAM, QLens y Bright Mode

Estas son las mejoras introducidas en la captura de imágenes.

AI CAM, a semejanza de lo que lleva el Mate 10 de Huawei, es un reconocedor de patrones; vamos, que, sobre el papel, es capaz de distinguir qué tipo de imagen se pretende obtener y, en función de eso, hacer cambios en la configuración de la cámara. Cuenta, para ello con algoritmos machine learning y millones de imágenes a su disposición sin necesidad de acudir a la «nube».

QLens es un buscador con 3 funciones: lector de códigos QR, buscador con Pinterest integrado y buscador visual en Amazon. Nada que no se haya visto ya (Google Lens, por ejemplo)

El Bright mode reduce la resolución de la cámara, es decir, píxeles más grandes captan más luz cuando las condiciones de luminosidad no son adecuadas.

Google Assistant

En el caso de Google Assistant, LG ha trabajado codo con codo junto a Google para enriquecer la experiencia que ahora porta el V30S.

Esto ha dado como resultado, Home Appliances. Diseñada para controlar los hogares «conectados», en liza con soluciones como Amazon Echo y en donde, LG, puede hacerse valer con mayor contundencia. También se ha mejorado al asistente de Google en algunas tareas determinadas, de las que el phablet hace uso mediante comandos de voz, Voice AI.

Su debut en el mercado está previsto, en pocas semanas, en Corea del Sur. El resto tendremos que esperar, ya que su incorporación a la oferta internacional de LG se hará de manera gradual. Del precio nada sabemos.

Seguimos «renovando». K8 y K10

Pasamos de lo más elevado del catálogo de los coreanos a las gamas media y de entrada.

A pesar del salto cualitativo, la estructura de las «renovaciones» sigue un patrón similar. El K8 2018, conserva la misma morfología, diagonal de pantalla, resolución y batería que su antecesor. A destacar, la incorporación meramente estética de la curvatura 2,5 D en el panel. El procesador, un Mediatek con toda probabilidad, es un quadcore que mejora en algo la velocidad de reloj, hasta los 1,3 Ghz. También se incrementa la cantidad de memoria RAM que, en el nuevo modelo es de 2 Gb, permaneciendo el almacenamiento interno en los 16 Gb.

La «innovación» corre a cargo del software de las cámaras que no varían en resolución ni apertura focal. Un sensor trasero de 8 mpx, y uno para selfies de 5 mpx.  Características como Low Light Noise Reduction que, en conjunción con el HDR promete disponer de mejores imágenes cuando las condiciones luz no son idóneas, han sido implementadas en el terminal más económico de LG.

V30S
LG K8 y K10+ 2018. MWC

El K10 2018 se ofrecerá en dos versiones, estándar y plus. El SoC también se ha actualizado, con un octacore de hasta 1,5 Ghz firmado por Qualcomm. Le acompañan 2 Gb de RAM y 16 Gb de almacenamiento interno para la variante «normal» que ascienden a los 3 Gb/32 Gb para la plus. Una novedad interesante es la incorporación trasera de un sensor de huella.

En cuanto a su óptica, la cámara principal es un sensor de 13 mpx y la de selfie, de 8 mpx. Las mejoras en el software las comparte con su hermano pequeño.

Lanzamiento

Ambos estarán disponibles, a mediados de marzo, en Europa, Asia, América Latina y Oriente Medio informan desde el stand de la compañía en Barcelona. También visten una nueva paleta de colores. Aurora Black, Moroccan Blue y Terra Gold. O sea, negro, azul y dorado, vamos.

Del precio no tenemos constancia oficial pero, habida cuenta el nicho de mercado al que se dirigen podemos aventurar que estará por debajo de los 200 € para ambos, aunque el K10 + podría rebasarlos por muy poco.

¿Ha aprendido LG de sus «errores»?

Durante el MWC de 2017, como recordábamos al inicio, LG presentó su flagship G6 con un chip del año anterior, el Snapdragon 821. Un «error» que los coreanos tuvieron que arrostrar durante todos estos meses viendo, impotentes, como las ventas del terminal no llegaban a despegar mientras su precio caía en picado. Y ello a pesar de que no se trata, ni mucho menos, de un mal procesador. Pero, en el mercado de la gama alta, el usuario exige lo último cuando de gastarse los euros se trata y LG no supo, o no pudo, dárselo.

Intentando paliar la sangría de su división de móviles, lanzó el nuevo representante de la serie V, el V30. Este sí con el último SoC de Qualcomm, una exquisita estética y una configuración difícilmente superable, pero… en el mes de diciembre, cuando los norteamericanos ya habían dado a luz al 845, el chipset estrella de este 2018.

De ahí que esta «maniobra» de remoción del V30 manteniendo el 835 se nos antoja una persistencia en el mismo error que con el G6; error que puede traer más consecuencias indeseables para la compañía. Claro que les queda el mes de junio y un posible G7. En todo caso, sea como sea y salvo grandiosas sorpresas que no se esperan, ya llega tarde.

Fuentes: CNET; The Verge; MWC 2018; LG Electronics.

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