Está claro que no todos los trabajos son iguales. Todos tienen mérito, pero no todos evolucionan técnicamente a la misma velocidad. En algunos es difícil hacer una invención y en otros casi inviable estar al día. El pasado Mobile World Congress es un claro ejemplo. En dicho evento, se presenta tecnología que costará años asimilar. Pero lo cierto es que si tardamos más de uno, ya vamos tarde, porque es un congreso anual.

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Otro ámbito más lento pero igual de revolucionario es el de la impresión de objetos. Aunque en dimensiones distintas, es verdad que esta técnica se conoce desde hace tiempo. Pero desde hace unos 4 años, gracias a los avances en la materia, ahora entendemos la impresión 3D de otra forma. Es más, ya es algo normal poder crear un objeto sólido en tu propia casa.

Impresoras 3D

Sin embargo, hay gente a la que esta tecnología en absoluto les supera y quieren una dimensión más.

¿Qué es exactamente un objeto 4D?

Ya conocemos la altura, anchura y profundidad de cualquier cuerpo. Sin un orden establecido, ya que depende del observador, esas son las tres primeras dimensiones. Son las dimensiones que posee un cuerpo. En cambio, la siguiente dimensión no la posee un cuerpo, más bien diría que la experimenta. Es el tiempo.

Estamos sujetos a estas dimensiones porque presentamos cambios que solo mediante estas referencias podemos concretar. El tiempo es una dimensión que nos afecta porque con el paso del mismo cambiamos de “forma”. Pues eso, es exactamente lo que la tecnología quiere lograr. Hasta ahora un objeto se veía afectado por la cuarta dimensión, pero solo por el hecho de que se va degradando. Pero ya no.

Un objeto 4D es aquel que frente a un estímulo cambia de forma manteniendo todas sus características.

Impresión 4D

Imagina persianas que se contraigan o extiendan solas cuando les da la luz o alcanzan una temperatura determinada. Esto hace que cambie por completo la percepción que tenemos de los objetos. Ahora el límite de una estructura solo está en nuestra imaginación. No es necesario una fuente de energía generada artificialmente. Son los cambios en el medio los motores que utiliza.

¿Y si pudiera aplicarse en cuestiones sanitarias? Estas son las preguntas, que yo por ejemplo, me hago a día de hoy. Pero corroborando la reflexión del comienzo de este artículo, a veces ir al día no es fácil. Nada menos que en 2015, ya se hizo una de las primeras intervenciones quirúrgicas con un material así. Un implante en tres bebés que iba adaptándose al crecimiento de la zona donde actuaba y que acababa disolviéndose si el problema se resolvía.Impresión 4D

En un esfuerzo, como digo, de llevar el ritmo de estas técnicas, descubrimos que hoy día ya se habla de materiales proglamables, del autoensamblaje. Como Skylar Tibbits, profesor del MIT y pionero en este mundo apuntaba en una entrevista:

Skylar Tibbits

Estamos poniendo en tela de juicio la idea de que la impresión 3D sea el final del ciclo. En realidad es el principio. Una vez que imprimes un producto, es el principio de su vida y puede transformarse, evolucionar, convertirse en muchos productos distintos y tener todo un ciclo vital después de impreso“.

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